El hecho ocurrió el pasado 24 de marzo cuando Paris salía de una sesión con Alcohólicos Anónimos, y fuera del lugar, la esperaba un grupo de paparazzi para intentar fotografiarla. Al ver esta situación, la joven de 17 años, perdió el control y enloqueció. Tiró piedras y gritó groserías para hacer que se fueran. Pero finalmente, al darse cuenta que había reaccionado tal como ellos esperaban, se retiró, sonriente, del lugar.

Fue en febrero de este año cuando Paris Jackson aceptó su problema con el alcohol. A través de su cuenta en Instagram dio la noticia. Esto, ya que estaba aburrida de luchar con el bulling en redes sociales por su actitud rebelde que muchos dicen que tiene desde la muerte de su padre.