Agarrando con fuerza la estatua dorada, Sebastián Lelio, director de la película chilena que se llevó el Oscar, habló con la prensa tras obtener el premio en su categoría. 

En conversación con EFE, Lelio se mostró alegre y dijo que se sentía como "en Júpiter". "Sabía que la película estaba entre las favoritas, pero nunca te lo crees hasta que ocurre. Estoy feliz por todo el equipo", dijo.

"Han pasado muchos años en Chile para que el Estado reconociera a las personas transgénero. Ahora vamos a afrontar un nuevo gobierno de derecha, muy conservador, y va a ser un paso atrás al respecto, pero espero que este premio amplifique el mensaje y ayude a dar relevancia a un asunto urgente", expresó en la instancia.

"Las personas transgénero no son "de clase B", son uno más", agregó el cineasta, quien volará este lunes a Chile para celebrar, el martes en la noche, junto a la Presidenta Michelle Bachelet en La Moneda.

"Es un honor representar a Chile y a la lengua española. Estamos pasando como sociedad, no solo en Chile, por una crisis con los límites de la empatía. Existen personas ilegítimas y amores ilegítimos cuando no hay daño de por medio. ¿Bajo qué autoridad?", se preguntó el realizador. "Tenemos que hacernos cargo de esa pregunta desde el amor y no desde el miedo".