Queda solamente horas para que Perú y Nueva Zelanda definan al último clasificado a Rusia 2018, y el duelo en la antesala no ha estado exento de polémica tras las fuertes acusaciones que lanzaron los jugadores, cuerpo técnico y prensa de los "All Whites".

Es que la queja ronda en los retrasos que tuvo el equipo para arribar a Lima. Tras llegar a Buenos Aires desde Wellington, la comitiva neozelandesa abordó el vuelo rumbo a la capital incaica donde se hizo una detención en Iquique que les tomó cuatro horas, tiempo que trastocó los horarios de descanso de los jugadores.

Tras llegar a Perú, los medios que siguen a Nueva Zelanda indicaron que el bus que debía trasladar a la comitiva rumbo al hotel de concentración tardó más de lo estipulado en llevarlos al lugar (tramo de 20 kilometros en 50 minutos).

La diferencia del desplazamiento se reflejó con más fuerza debido a que el técnico Anthony Hudson, y uno de sus ayudantes, salieron del aeropuerto y se fueron en taxi al lugar donde hospedarían, tardando menos de la mitad de lo que hizo el resto del plantel en llegar a la locación.