Era un martes 30 de noviembre y 75 mil personas repletaron el Estadio Nacional para escuchar una de las últimas y más recordadas presentaciones de "Los Prisioneros". El lugar volvería a atiborrarse de gente al día siguiente. De eso, ya han pasado 16 años y desde entonces dos de sus ex integrantes, Jorge González y Claudio Narea, han mantenido múltiples y públicos encontrones. El guitarrista abre su entrevista con Mundo H afirmando que el único sincero del ex grupo ha sido él. 

"Desde el comienzo todo estaba mal", dice Narea, agregando que las diferencias comenzaron a ser más evidentes con el álbum "Pateando Piedras", el disco de diez canciones lanzado en 1986 con temas tan recordados como Muevan las Industrias y Quieren dinero.

"Ser prisionero no es agradable, es muy pesado", confiesa Claudio, quien sigue cantando los éxitos de su ex banda. Para él, las canciones son la parte feliz de la historia que comenzó en la comuna de San Miguel. "La gente tiende a idealizar a Los Prisioneros, pero no existe nada tras el discurso, no existe un compromiso", sentencia el artista.

Narea, eso sí, reconoce la relevancia de la agrupación a nivel musical: "Yo creo que, hasta ahora, Los Prisioneros tal vez sean la banda más importante y eso me hace sentir especial".

Con 52 años, Claudio se siente liberado, ya no es un "prisionero", y se atreve a relativizar la magnitud y el impacto de la banda: "No fuimos algo grande como Prisioneros, fuimos un puñado de buenas canciones que nos hicieron vibrar”.