Al ritmo del sonido del acordeón de Antolín Soto, el patrón de la lancha Olga Lisseth, el equipo de Chile Profundo con Amaro Gómez-Pablos a la cabeza, se despidió el Golfo de Corcovado agradeciendo la experiencia y las anécdotas compartidas por estos sacrificados hombres de mar.