Esta es la historia de June McCaney, una mujer de 43 años que ha luchado contra su obesidad desde perdió a unos de sus cuatros hijos. Desde muy pequeña, ella siempre se caracterizó por ser una mujer muy curvilínea, pero desde que falleció su familiar por una bala, todo empeoró.

June no encontraba una solución para combatir ese vacío, y un día se dio cuenta de que la comida era lo único que lo hacía sentir mejor. Sus hijos y amigas trataron de ayudarlo a superar su tristeza y salir adelante, pero ella se volvió solitaria y comer era realmente la única forma de sentirse mejor, así es que comía en exceso.

Con 265 kilos y sin ánimos de nada, June se dio cuenta de que estaba perdiendo la vida y que en cualquier momento la muerte podía llegarle. El empezar a vivir nuevamente la vida, decidió comenzar con la lucha más difícil de todas: combatir sus peores fantasmas y bajar los cientos de kilos que tenía de exceso.

No te pierdas una nueva historia de superación y ganas de vivir.