Ashley es una madre de 27 años y pesa 305 kilos. Cada vez se le hace más difícil soportar su peso y su pequeño hijo Patrick de cinco años es quien debe ayudarla en todas las labores domésticas. La alimentación de Ashley no es buena ya que básicamente come sólo que su hijo puede calentar en el microondas.

Cuando tenía 6 años, Ashley fue abusada sexualmente por el esposo de su niñera, refugiando su miedo y tristeza en la comida. Su madre era una drogadicta y la abandonó cuando tenía 13 años quedando a la custodia de su padre quien siempre trató de hacerla sentir bien, aunque eso significara comer grandes cantidades de comida chatarra.

Desde entonces ha seguido comiendo y ganando peso.

¿Quieres saber cómo termina esta historia? Revisa aquí un nuevo capítulo de Kilos Mortales.