Hoy en Kilos Mortales se conoce la historia de Ashley Reyes, una mujer de 30 años que llegó a pesar 303 kilos. Sus temores la impulsaron a bajar de peso, y para eso tiene el apoyo incondicional de sus hermanas, padres y pareja.

Ashley vive con su madre, porque ella aporta en sus cuidados; la ducha, la ayuda a vestirse, a salir de la cama, etcétera. Y está segura de que su hija merece una vida mejor.

El problema de la obesidad impide que haga todo lo que desea hacer, por eso está decidida a dar la pelea y se someterá a un estricto tratamiento medico.

¿Podrá lograrlo? ¡Averígualo en este capítulo!