La ansiedad es un trastorno muy común en la actualidad, pero si no se trata a tiempo puede llegar a ser muy peligroso. Se percibe como una sensación o estado emocional ante situaciones determinadas y cotidianas que puedan resultar estresantes para una persona.

Según un artículo del Instituto Nacional de Salud Mental, el trastorno de ansiedad generalizada se puede producir lentamente, y suele comenzar a desarrollarse en la adolescencia. Los primeros hallazgos de esta condición, se han encontrado en los síntomas físicos, como dolores de cabeza o problemas para dormir, así como también en el acto de alimentarse de manera constante ante algún hecho que pueda causar procupación.

La causa principal de la ansiedad puede ser hereditaria, pero no se ha logrado captar con seguridad el origen de esta alteración. Existen estudios que sugieren que este trastorno puede ser una respuesta ante una situación extrema para un persona, y que están directamente relacionadas con el sistema neurológico. Muchas veces, este irregular estado puede terminar cuando el problema es solucionado, de lo contrario, es necesario acudir a un experto.


La ansiedad cuenta con manifestaciones sintomatológicas muy variadas que, por lo general, se clasifican en diferentes grupos: físicos, psicológicos, conductuales, intelectuales o cognitivos y sociales.

¿Cuáles son las principales señales que indican un trastorno de ansiedad generalizada?

Te contamos aquí cuáles son los focos en que debes poner atención: preocupación excesiva por alguna actividad cotidiana, dificultad para mantener un estado de tranquilidad y relajo, problemas de concentración, facilidad para ser sorprendido, tener problemas para dormir o descansar, sentir un cansancio exagerado, comer sin sentir la satisfacción esperada, tener dolores de cabeza o estómago de manera con un origen inexplicable, sudar de forma excesiva, entre otros.

Si crees que tienes problemas de ansiedad, es importante que consultes con un experto y realices un tratamiento de psicoterapia, para conocer cuáles son tus posibles soluciones ante esta condición. Otra manera de combatirla, es a través de medicamentos, pero siempre y cuando estén aprobadas por un médico tratante.