Si hay un tipo de pan que todo chileno conoce es el clásico, casi canónico, pan de huevo. Ese que escuchamos decir a los típicos vendedores de la playa cuando estamos acostados en el litoral de nuestro país. 

Esta vez, en un capítulo dedicado a los panes dulces, Max Cabezón se la jugó para modificar este tradicional pan criollo y darle un toque distinto para deleitarnos con un postre que resulta ser imperdible. ¡No te puedes perder la siguiente receta!