Los probióticos son microorganismos vivos que, ingeridos en cantidades suficientes, pueden aportar beneficios a la salud, pero según explican desde Newscience, no basta con que un producto los incluya en su etiqueta, sino que también es importante que las bacterias se mantengan vivas, en la cantidad declarada, y que logren sobrevivir hasta llegar al intestino.
En este contexto aparece el concepto de bioefectividad, que busca comprobar que el producto mantiene las características declaradas durante su vida útil y hasta su consumo. Para evaluar estos aspectos existen protocolos de certificación como IPRO? (International Probiotic Testing Program), desarrollado por Nutrasource.
Las cuatro preguntas antes de elegir un probiótico
Desde Newscience recomiendan que, antes de elegir un probiótico, los consumidores consideren cuatro aspectos que permiten conocer mejor el producto:
¿El producto declara con precisión qué cepa contiene?
Según explican desde la empresa, los estudios científicos sobre probióticos se realizan sobre cepas específicas y no únicamente sobre el género de la bacteria. Por eso, es importante revisar que la etiqueta identifique con precisión el microorganismo presente en el producto.
¿La cantidad de bacterias se mantiene hasta la fecha de vencimiento?
Los probióticos contienen microorganismos vivos y, según Newscience, factores como la humedad, la temperatura y las condiciones de almacenamiento pueden afectar su viabilidad. Por ello, los estudios de estabilidad permiten evaluar cómo se comportan las bacterias durante la vida útil y comprobar que la cantidad declarada se mantenga hasta la fecha de vencimiento.
¿Las bacterias logran sobrevivir el viaje hasta el intestino?
Otro aspecto a considerar es la capacidad de los microorganismos para resistir las condiciones del sistema digestivo. En particular, Newscience destaca la importancia de evaluar su comportamiento frente al ambiente ácido del estómago, para conocer si las bacterias mantienen su viabilidad durante este proceso.
¿Cuenta con una certificación o análisis independiente que respalde lo que declara?
La verificación independiente permite comprobar que las características informadas en el envase corresponden efectivamente al producto. En este sentido, protocolos como IPRO? evalúan distintos aspectos relacionados con la identidad, estabilidad y viabilidad de los microorganismos presentes en un probiótico.
"La bioefectividad no depende de que una cepa aparezca mencionada en un estudio científico. Depende de que ese mismo producto, en ese mismo frasco, mantenga las propiedades que ese estudio describió", señaló el Dr. Miguel Copaja, director técnico de Newscience, empresa que certifica bajo este estándar su línea ProBiotix. "Las cuatro preguntas son, en el fondo, una sola: ¿puede este producto demostrar, con documentación verificable, lo que promete en la etiqueta?"
Para un consumidor sin formación técnica, la recomendación de los especialistas es simple: antes de elegir un probiótico, hacerse estas cuatro preguntas y revisar si el producto cuenta con una certificación de viabilidad independiente, más allá de lo que indique el empaque.
ProBiotix es una línea de probióticos certificada bajo IPRO?, estándar que respalda la calidad y viabilidad de los microorganismos presentes en sus productos. Actualmente, se encuentra disponible en farmacias, tiendas especializadas y a través de newsciencestore.com.