[Comunicado de prensa]
En Chile, miles de empresas tienen ventas que lucen sólidas en la contabilidad, pero cada día enfrentan serias dificultades de caja; de hecho, la causa más frecuente son las facturas pendientes que inmovilizan capital. Y es que cada jornada que un documento permanece sin pagar es un día en que la empresa está financiando al cliente con su propio patrimonio, sin recibir intereses a cambio y sacrificando recursos esenciales para pagar a los proveedores, cumplir con los sueldos o hacer nuevas inversiones.
Asimismo, para dimensionar esta realidad, existe un indicador financiero fundamental: el DSO (Days Sales Outstanding) o "Días Calle", que mide exactamente cuántos días tarda una compañía en cobrar sus ventas a crédito. Según datos de Buk, plataforma de gestión de personas y finanzas con presencia en cinco países de Latinoamérica, las empresas que optimizan su gestión de cobranza logran reducir su ciclo de cobro en promedio 10 días, liberando un capital de trabajo significativo sin necesidad de endeudarse.
El costo real de cobrar tarde y el impacto en la liquidez
El funcionamiento del DSO es sencillo de entender, ya que se calcula dividiendo las cuentas por cobrar entre las ventas a crédito y multiplicando el resultado por los días del período analizado. Asimismo, un DSO alto significa directamente que la empresa está actuando como entidad financiera de sus propios clientes.
Por ejemplo, registrar un DSO de 40 días cuando el plazo acordado originalmente era de 30 días significa que la empresa está permitiendo a sus clientes pagar más tiempo del previsto; evidentemente, este retraso impacta directamente en el flujo de caja. Y es que cada día adicional tiene un costo claro, ya que, si una organización tiene 50 millones en cuentas por cobrar y tarda 10 días más de lo necesario en recuperar ese dinero, ese capital inmovilizado deja de generar rentabilidad o de resguardar el capital de trabajo Chile.
Cabe destacar que las principales causas de un DSO elevado suelen responder a deficiencias operativas habituales: la falta de automatización en los recordatorios de pago, la ausencia de visibilidad sobre qué facturas están vencidas y la persistencia de procesos manuales que retrasan la gestión de cobranza.
La herramienta que aclara el escenario en minutos
Y con el objetivo de entregar una alerta práctica a dueños de empresa, gerentes y equipos de administración que ven reducida su liquidez sin entender exactamente el origen, Buk desarrolló una calculadora de DSO gratuita y de fácil uso.
Esta herramienta digital permite ingresar los datos básicos de facturación para calcular en minutos el indicador real de la compañía, visibilizando cuántos días de calle cobranza se están perdiendo y calculando el impacto económico real de las cuentas por cobrar impagas.
Identificar y solucionar este estancamiento permite recuperar el control financiero antes de buscar financiamiento externo.