Representando a la comuna de Vitacura, Arantxa Ramírez llega a Miss Universo Chile con la misión de inspirar a niñas y mujeres a creer en ellas mismas y entender que ningún sueño es imposible cuando existe perseverancia.
Para ella, este certamen representa una oportunidad para demostrar que la confianza y la disciplina pueden abrir cualquier camino.
Un dato curioso: Es bailarina y la salsa es su estilo favorito, aunque también practicó ballet durante su infancia. Además, nació prematura, con solo siete meses de gestación, y confiesa que uno de sus panoramas favoritos es cantar mientras se ducha.