Venezuela: Pedido de mediación al papa de Maduro suscita interrogantes

Venezuela: Pedido de mediación al papa de Maduro suscita interrogantes

  • Por Esteban Medel

Guardar

Guardada

AFP

El pedido al papa Francisco por parte del presidente Nicolás Maduro para que interceda en la crisis en Venezuela genera interrogantes dentro y fuera del Vaticano, a pesar de las mediaciones históricas de la Iglesia católica en América Latina.

Maduro envió esta semana una misiva al sumo pontífice en la que le pide "que ponga sus mayores esfuerzos y voluntad para ayudarnos en el camino del diálogo", según reveló el lunes el mandatario al canal italiano SkyTG24.

Una carta que el papa, según él mismo contó en el vuelo de regreso el martes desde Emiratos Árabes Unidos, "aún no ha leído".

MIRA TAMBIÉN: Nicolás Maduro: "No voy a dar el brazo a torcer por cobardía frente a las presiones"

Una manera elegante de evitar pronunciarse sobre una delicada cuestión diplomática, en la que el Vaticano ya ha sido involucrado en el pasado sin éxito.

"Las condiciones iniciales son que las dos partes pidan" la mediación, adelantó el papa argentino a los periodistas.

Ya desde Panamá, a finales de enero, el pontífice había explicado que sería "imprudente" e "inclusive dañino" que él tomara partido, y había reconocido que su mayor temor es que haya un derramamiento de sangre en el país suramericano.

Pedidos no creíbles

No se trata de la primera vez que Maduro pide al papa que interceda en la crisis venezolana, una maniobra que algunos observadores han llegado a tildar de "dilatoria" para perpetuarse en el poder.

"Los pedidos al papa de Maduro no son creíbles. Es la cuarta vez en cinco años que le pide al pontífice que intervenga: cada vez que siente el agua llegar a la garganta. Luego se burla del papa y de la Iglesia", comentó a la AFP el chileno Luis Badilla, director de la página internet Il Sismografo, especializada en información religiosa.

El papa argentino, que se ha definido siempre como un hombre abierto al diálogo, fracasó ya en esa tarea en 2016, cuando intentó establecer una hoja de ruta entre el gobierno y la oposición de Venezuela bajo los auspicios del ex presidente del gobierno español José Luis Rodríguez Zapatero.

"Ahí no nació nada, humo. Ahora no sé, yo veré la carta (de Maduro) y veré qué se puede hacer. Pero la condición inicial es que las dos partes lo pidan. Estamos siempre dispuestos", explicó el propio Francisco.

En una entrevista a la emisora radial argentina Continental, el cardenal venezolano Baltazar Porras consideró que no hay cabida para una mediación del Vaticano.

"En mi opinión, las circunstancias dicen que no es posible", reconoció el religioso tras recalcar que, "de acuerdo a la experiencia, un nuevo diálogo no es viable".

Experimentados diplomáticos, como el número dos del Vaticano, el cardenal Pietro Parolin, secretario de Estado, quien fue además nuncio en ese país durante los años del chavismo, han ya fracasado.

Prudencia y paciencia

Francisco cuenta ahora con el consejo de dos importantes religiosos venezolanos que residen en Roma, entre ellos el sustituto para Asuntos Generales de la Secretaría de Estado, Edgard Peña, otro diplomático, y el superior de los jesuitas, Arturo Sosa, considerado una referencia social y cultural en su país.

Hasta ahora el Vaticano ha evitado alinearse con ninguno de los bandos, una posición que contrasta con los duros cuestionamientos que ha formulado la Conferencia Episcopal Venezolana contra los herederos del chavismo en el poder.

"El episcopado venezolano se entiende total y completamente con la Santa Sede. Tenemos un continuo intercambio de puntos de vista y de análisis", recalcó Porras.

"Es que el mayor error de Maduro es haber intentado dividir al episcopado local y al Vaticano. No lo van a permitir nunca", comentó por su lado Badilla.

Fiel a su centenaria experiencia en conflictos en todo el mundo, el Vaticano ha optado por una línea prudente para poder aportar en el momento de la reconciliación.

Así lo ha hecho a lo largo de su historia reciente, como ocurrió recientemente en Colombia, donde jugó un papel importante para las firmas de los acuerdos de paz entre el gobierno y la guerrilla de las FARC o en el deshielo temporal en el 2015 entre Cuba y Estados Unidos.

El papa latinoamericano reconoció en el vuelo desde Emiratos que uno de los mayores éxitos diplomáticos de la Santa Sede en el continente americano fue la firma en 1984 del tratado de paz entre Argentina y Chile, que puso fin al diferendo por el canal del Beagle.

En ese caso fue Juan Pablo II quien evitó en 1978 una guerra entre esos dos países.

"La mediación entre Argentina y Chile fue verdaderamente un acto valiente de San Juan Pablo II, que evitó una guerra inminente", comentó Francisco al referirse a una disputa que duró más de 70 años y que costó seis años de negociaciones.

Compartir