Dentro de la dinámica del día de las madres, para Joaquín Mendez fue imposible no soltar un par de lágrimas al recordar la importancia que tiene su progenitora para él, y lo fuerte que es no contar con el afecto físico de ella diariamente.

Es aquí donde José Miguel Viñuela, quien además de ser su compañero de trabajo, se ha convertido en una especie de familia para el trasandino en Chile, lloró junto a su amigo en el que, como el mismo dijo, se ve reflejado en muchos aspectos.

Cerraron este hermoso momento con un fraternal abrazo ¡Mira!