Buscando las mejores ofertas para poder sorprender a nuestras madres en su día, Simón Oliveros se dejó llevar por su entusiasmo y le quiso regalar un baile a una tierna "abuelita" que pasaba por el lugar, lo que jamás pensó, es que traería repercusiones.

Resulta, que durante su coqueto show, el esposo de la señora se encontraba observando todo con cara muy poco amigable, tanto así, que no pudo ni acercarse a preguntar qué le pasaba.

Si no lo viste, te dejamos acá el incomodo momento que sacó carcajadas en todo el estudio.