Leonor es la mayor de las hermanas y es la más razonable de todas. Responsable, preocupada, desde niña observaba de lejos las contantes peleas de sus hermanas y trataba de mediar con la voz de la cordura. A sus 50 años se ha transformado en una connotada psicóloga. Casada con el destacado psicólogo Federico Andrade, quien a pesar de los 20 años que los separan han logrado armar una familia junto a su hijo estudiante de publicidad, Matías. Pero lo que su razonable y cautelosa condición esconde, es un miedo enorme al cambio, a dejarse llevar por la pasión, en buenas cuentas, a gozar del momento y de la vida. Leonor ha buscado siempre moverse en terrenos seguros, sin riesgo, sin posibilidad de equivocarse asegurándose así el mantenerse a salvo del sufrimiento. Es por esto que Leonor ha sido incapaz de darse cuenta de que la pasión, la locura, el dejarse llevar y muchas veces el dolor y el sufrimiento, son partes esenciales de la vida también.

Es por eso que ahora, a raíz de la crisis de su madre, Leonor se reencontrará Octavio, su primer amor. Este encuentro será decisivo para Leonor quien, desde el primer momento, verá renacer en sí la fuerte atracción que sintió años atrás por él. Leonor descubrirá una intrépida mujer que vivía dormida en ella y por primera vez en toda su vida comenzará a dudar sobre sus sentimientos hacia su marido, el regreso de su amor del pasado le podría costar la estabilidad de su matrimonio y desarmar todo lo que tenía establecido.