Mónica es la segunda de las hermanas, la regalona de su padre ya que siguió sus pasos y entró al mundo de la publicidad y se desempeña en la agencia FeliChitá. Es apasionada e impulsiva, y toma la vida como una gran aventura. Como buena hija de su época, es de las que no entienden para nada la idea del sexo débil y si hay un hombre enfrente, ella está ahí para demostrar que cualquier cosa puede hacerla mejor. Mónica es de las que, ante cualquier problema, toma cartas en el asunto. No sirve para reflexionar, lo suyo es la acción. Como directora creativa, si bien se ha agenciado un nombre de reputación en el ámbito de la publicidad debido a su evidente talento para captar el “insight” del cliente, pero todavía debe pelear por ser reconocida en un ambiente claramente machista.

Madre de dos hijos, Ágata y Sebastián, y casada con Santiago Balladares, un reconocido publicista. El hecho de trabajar codo a codo con él empezará a pasarle la cuenta al matrimonio. La crisis se ha instalado entre ambos y Mónica, en un principio, será incapaz de reconocer que existe. Su vida dará un giro que jamás imaginó tras la extravagante separación de sus padres. Recorrerá un camino en el que deberá aprender a soltar el control, a dejar de solucionar, a calmar el ímpetu constante que tiene en su interior, que no es más que una forma de disfrazar su constante ansiedad.