En la misma barcaza donde se subió Franco y Juliette tras despedirse de la isla para que la francesa vuelva a su país natal, se bajaron la hermana Celeste y la Madre Superiora quienes volvieron a Isla Paraíso con una sola misión. 

Pero se bajaron a ojos de Óscar León que no podía creer lo que estaba viendo e intentó echar a las monjas de la isla. Pero fue el padre Gabriel quien rescató a las recién llegadas para conversar y tratar de reconvencer a Óscar para poner la escuela en marcha.