Benjamín no puede creer cómo Verónica le escondió por tantos años la verdad. Matías no es su padre y perpetró abusos tanto a él como a una serie de menores y estudiantes. Mariano es el verdadero papá del joven, que sostuvo una secreta relación con su madre.

Verónica no puede mantener la calma y llora de desconsuelo ante la ira de su hijo, que le reprocha cobardía por no decirle la verdad. Ahora Benjamín se transformará en un peligro para ellos, ya que puede dejar la imagen del candidato en el suelo.