Los hermanos Verdugo no están pasando por un buen momento. Por una parte, Gonzalo tiene un problema gigantesco con Javiera, quien está obsesionada con ser madre y le da lo mismo el resto con tal de que ella cumpla su objetivo.

Por otra parte, Rocío está traumada ante la demanda por confirmación de paternidad que impuso Tomás. Ambos se necesitan pero para eso no pueden haber mentiras de por medio. Fue así como Rocío no pudo mentirle a su hermano quien le dijo que iban a salir de esta situación.