Rocío y Agustina se volvieron a ver las caras. La menor de las hermanas Mackenna sabe que su sobrino es hijo de Tomás, pero ante todo, quiere ayudar a Rocío, quiere que ella no tome las mismas malas decisiones que tomó ella.

Pero la cosa no está fácil. Al frente tiene a una Rocío distinta, que ya no confía en nadie, menos en su hermana que la hizo sufrir mucho años atrás.