La esperanza es lo último que se pierde, y María Angélica aún tenía esperanzas de que Francesco la volviese a mirar con esos ojos con los que la miró el día que la conoció.

Pero si había algo de lo que la mamá de Javiera no tenía idea era del romance que existe entre María Luisa y el italiano desde que Amgélica rechazó a su amante años atrás. Ahora supo que su amiga y socia tiene una aparente relación con el hombre que ella aún quiere... hasta ahora.