Fue en plena inauguración de la fuente de soda en donde Laurita el informó a todo el pueblo que ella se iba, al día siguiente, de Vista Hermosa para cumplir su sueño. Fue en ese instante en donde a Ernesto se le ocurrió fingir un ataque que dejó a todo los presentes en vilo.

La farsa de don Ernesto sigue en pie y dio paso para que Laura finalmente tomara la decisión de quedarse en Vista Hermosa hasta saber que su padre este fuera de peligro. Algo que, de paso, puso muy contento a Carlitos.