Uno de los mejores momentos de Atrapados 133 estuvo marcado por la reacción de un individuo que, apenas advirtió la presencia de una patrulla de Carabineros, salió corriendo de manera repentina, actitud que llamó de inmediato la atención de los funcionarios policiales, quienes iniciaron una breve persecución por el sector.
Tras ser alcanzado, el sujeto intentó justificar su huida asegurando que había corrido porque "iba atrasado a su trabajo", explicación que no convenció del todo a los carabineros debido a su evidente nerviosismo y a lo injustificado de su reacción.
El sujeto vendía papelillos de droga
Minutos más tarde, cambió su versión y señaló que había escapado porque no portaba documentos de identificación. Sin embargo, al ser fiscalizado, se comprobó que sí los tenía consigo, dejando en evidencia las contradicciones en su relato.
Al revisar el recorrido de la huida, los funcionarios descubrieron que el individuo había arrojado papelillos con droga en el patio de una vivienda cercana, lo que terminó por aclarar el verdadero motivo de su escape.
El episodio se convirtió en uno de los más comentados del programa, reflejando cómo una reacción apresurada y una serie de excusas inconsistentes terminaron por delatar al protagonista de este insólito momento.
En ese sentido, este último capítulo del año apodado como "Atrapados Awards" nominó al individuo como uno de los "más torpes" de la temporada.