Una sorpresa vivió el equipo de Atrapados 133 y carabineros cuando, en medio de un patrullaje, se encontraron con el reconocido rostro de las redes sociales: El tío René.
Pero no por algo malo, sino que el influencer estaba junto a un grupo de amigos de la iglesia para repartir pan y café a quienes viven en situación de calle.
"La oportunidad la aproveché"
El Tío René les contó a carabineros en qué andaba a altas horas de la noche. Es que la figura de Internet vivió en carne propia la crueldad de vivir en la calle y también de estar metido en las drogas.
"Hace ya 3 años que dejé la pasta (...) dejé la pasta y no quiero volver y esto me está mostrando si es que yo siguiera fumando pasta, por eso le doy gracias a mi Señor por tener fe, le agradezco tanto al Señor. Me dio una tercera oportunidad y la oportunidad la aproveché (...) para no andar en cosas malas y por eso ahora yo cambié po', estoy bien", comentó.
Entre lágrimas, el influencer expuso que estaba rehabilitado y que ahora puede hacer algo por quienes pasan por lo mismo que pasó él.