En este capítulo de Carmen Gloria: Fuerte y Claro, conocimos la historia de Liliana y Cristián, quienes llevan casados siete años y desde marzo de este año son parte de las familias de acogida.
Desde que se conocieron, intentaron tener una familia, pero pasaron por la pérdida de embarazo, tratamientos con los costos económicos y emocionales que conlleva, por lo que decidieron ser una familia de acogida para un niño de 10 años.
"Nos surge la posibilidad como de empezar un apadrinamiento y después se nos propone ser familia de acogida", explicó Liliana, añadiendo que resultaron ser perfectos para ser parte de este método de cuidado.
La importancia de las familias de acogida
Cristián expresó que al ver al niño de 10 años vivieron de inmediato una conexión especial con él, destacando que cuando le tocó bailar cueca se sintió como un papá.
"Si hay una familia definitiva para él, fantástico, entender que tú estás ahí disponible para él o ella, comprendiendo que puede ser una parte de su vida, pero una parte tremendamente significativa", comentó Liliana, a lo que Cristián agregó que es importante "despojarse también de los egoísmos; no, no somos dueños de las personas, sino que acompañamos un proceso. También es un compromiso que nosotros hacemos para poder seguir acompañando al niño más allá del período de acogimiento".
Por su parte, Liliana concluyó su mensaje con una potente reflexión: "Me emociono porque siento que esto nos engrandece muchísimo, no solo a nosotros como personas, como pareja, sino que como sociedad. Vemos que hay tanta violencia; la gente se queja de eso. Hoy los niños, hoy en día, como están, los jóvenes ya no respetan nada. Bueno, ¿qué estoy haciendo yo también como persona y como sociedad para poder revertir eso, para contribuir con un pequeño granito de arena?".
"No teman encariñarse, no teman querer, no teman estar en el momento presente, estar por ahí, generar seguridad en los niños, porque primero dice: 'Ay, qué miedo, es que me voy a encariñar...' Encaríñense, esa es la idea, esa es la idea, que se haga un vínculo si queremos realmente entregar algo significativo para los niños", dijo Liliana.
"Finalmente, el amor es la respuesta, el amor es lo que repara realmente, es el amor finalmente mutuo el que repara también las historias", sinceró Cristían al final de todo.