La Municipalidad de Algarrobo salió al paso de las críticas tras la tala de 100 árboles en el bosque Canelo-Canelillo, asegurando que la intervención se realizó en base a un informe de riesgo, el cual identificó ejemplares en mal estado y con un importante riesgo de caída.
En diálogo con el periodista Roberto Saa de Mucho Gusto, Guillermo Marín, director de riesgos de la municipalidad de Algarrobo, descartó un corte indiscriminado de árboles como fue denunciado por vecinos y usuarios en redes sociales.
Polémica tala de árboles en Algarrobo
El funcionario indicó que un informe de la Corporación Nacional Forestal (Conaf) identificó un número importante de individuos "que se encuentran caídos a la fecha, a la vista, ya sea de raíz o con parte de copa y fustes desprendidos", cuya conclusión general es que "el estado sanitario del bosque es malo".
En ese sentido, explicó que, en consideración del plan preventivo, "se cortó un paño completo; en ese lugar era donde estaba la mayor cantidad de árboles que estaban con un problema de inclinación. Entonces, 5 o 6 que quedaron buenos, no podían quedar aislados, por eso se cortaron".
Sobre la misma, señaló que se hizo efectiva una franja de libre vegetación de 20 metros desde viviendas, solicitada por Conaf.
Por último, afirmó que en las próximas jornadas se retomarán los trabajos en la zona, con la tala de nuevos ejemplares. Además, precisó que está planeado reforestar el lugar con especies nativas.