Las miras láser son utilizadas por deportistas para dar en el blanco, aunque ahora también delincuentes le están dando otro uso.
Hace algunos días, dos sujetos armados asaltaron a una persona en Avenida Tobalaba. En ese mismo momento, pasaba un carabinero de civil que hizo uso de su arma reglamentaria. Tras detenerlos, una pistola ME 8, calibre 9 milímetros con mira láser incorporada.
Solo cuatro días después, alrededor de siete antisociales ingresaron a una casa en Quilicura. Una madre de 65 años y su hija de 22 fueron intimidadas y les robaron $12 millones en total tras llevarse joyas, un televisor y el auto.
Según relataron a las policías, los sujetos las intimidaron con armas de fuego, las cuales contaban con una mira láser.
Dos casos distintos en dos comunas diferentes, pero un mismo elemento, lo cual abre la siguiente interrogante: ¿Es una coincidencia o una nueva modalidad?
Una mira láser no es ilegal por sí sola; se vende en tiendas de deporte y armerías. Se instala en segundos y convierte cualquier arma, incluso una de bajo calibre, en un instrumento de mayor intimidación, porque no hay víctima que no reaccione al ver ese punto rojo sobre su cuerpo.