En este capítulo de Carmen Gloria: Fuerte y Claro, Angélica acudió al programa para pedir ayuda a sus tíos en el cuidado de su abuelo Arnaldo, de 92 años, a quien acogió en su casa hace un año tras sacarlo de un hogar de ancianos porque esa habría sido su voluntad.
Debido a lo demandante de la tarea, esta nieta solicitó a los hermanos de su madre (Marcelo, Hernán, Andrés y Maritza), que le aporten económicamente con una pensión de alimentos, anteriormente fijada para el pago del asilo.
Discrepancias en el relato
De acuerdo a lo que recabó el programa, habría una contradicción inicial. Arnaldo salió del recinto donde lo internaron debido a que nunca se completó el pago íntegro de la mensualidad ni se entregaron insumos mínimos para su higiene, como pañales para adulto.
Yenny, la madre de Angélica, recibía este dinero directamente en su cuenta.
En segundo lugar, la pensión que exige Angélica a sus tíos, fue estipulada específicamente para el pago de la residencia de larga estadía. Como su abuelo se retiró (y sin comunicarle al resto de la familia, como indicaron dos de sus hijos), ya no hay una obligación de manutención.
Carmen Gloria Arroyo cerró señalando que "hay muchos cabos sueltos en esta historia. (...) Cuando lo sacaron, dejaron una deuda en ese hogar que no ameritaba sostenerse porque se estaba realizando la debida colaboración que se había pedido en tribunales".
Asimismo, indicó que los últimos controles médicos de Arnaldo se realizaron mientras estaba en el hogar. "En esas condiciones, no estamos hablando de pensión de alimento; estamos hablando de una posible vulneración de un adulto mayor y yo le pido encarecidamente a don Hernán, a don Andrés y a doña Maritza, que era la hija más cercana, que por favor tomen cartas en el asunto".