En este nuevo capítulo de Carmen Gloria: Fuerte y Claro, Viviana quiere recuperar su casa pero tiene un grave problema: es su propia madre la que no quiere abandonar la propiedad.
Según su relato, Viviana siempre tuvo una relación tensa con su mamá. "Yo creo que nunca me quiso, porque creo que si una mamá quiere un hijo, no haría todo lo que ella ha hecho. Creo que el daño que me hizo mi mamá fue haberse apoderado de mi vida", reveló.
A los 24 años Viviana logró comprar su propia casa y vivió sola con su hija hasta que la niña tuvo unos 10 años. Cuando su madre quedó cesante, le ofreció irse a vivir con ellas y poner un almacén en la casa. Sin embargo, esta mujer habría comenzado a desplazarla en su rol y cuestionaba constantemente sus decisiones.
"Siempre ella es la que pone la última palabra, y si alguien le dice que no, ella grita, hace escándalo. Entonces, muchas veces para evitar eso, me quedaba callada y decía que sí, más que nada fue por su su violencia; no física, pero sí psicológica. (...) Quería tener el control de mi vida y también en un momento quiso tener el control de mi hija", declaró a Fuerte y Claro.
Esto fue la gota que rebalsó el vaso y que obligó a Viviana a hacer sus maletas, las de su hija y escapar de su propia casa hace cinco años.
"Yo solamente estoy pidiendo que se vaya de mi casa, que desocupe mi casa porque ella tiene dónde estar. Yo creo que si ella no se va de la casa es por hacerme daño. Yo creo que ese es su objetivo", afirmó.