Un crudo testimonio entregó Martina Garrido, nieta del exfutbolista Carlos Caszely, luego de sufrir una violenta encerrona cerca de la Rotonda Quilín, en Peñalolén.
La joven de 22 años fue interceptada por al menos cinco delincuentes, quienes la intimidaron con armas de fuego y la obligaron a descender de su vehículo.
Violenta encerrona
"Me bajan del auto, me arrastran, me apuntan con la pistola y me decían que le entregara todas las cosas, que si no me iban a matar", relató la nieta del exjugador de La Roja.
Además, detalló que recibió agresiones de connotación sexual, como tocaciones y hasta un beso forzado.
"La verdad es que fue algo traumático. Yo sé que a mucha gente le pasa y es un llamado porque en verdad está todo muy malo y ojalá se haga justicia", agregó.