La serie de Netflix “House of Cards”  ha sido una de las series más populares y rentables del último tiempo, destacando la actuación de Kevin Spacey, un despiadado y calculador Presidente de los Estados Unidos, y Robin Wright, la esposa de éste, quien lo ayuda a obtener el poder.

Sueldos equitativos

Una serie que siempre ha ido en ascenso, pero que hoy tiene a los productores y a los fanáticos en duda, ya que la actriz hace un tiempo dio un ultimátum, exigiendo que le pagaran el mismo sueldo que Kevin Spacey, considerando que ambos son los protagonistas. La producción lo analizó y le dio el visto bueno, prometiéndole que esto sería así.

Todo bien, hasta hace unos días, cuando Robin Wright descubrió que todo fue un engaño. En una reciente entrevista con la revista “The Edit”, para la que también hizo una sesión fotográfica, confesó:

"Me dijeron que estaba recibiendo igual paga y les creí, y recientemente me enteré de que no es cierto",

De acuerdo a estimaciones hechas por el “The Huffington Post”, Spacey estaba ganando 500 mil dólares por episodio, mientras que su compañera se llevaba cerca de 420 mil dólares por capítulo. De esta manera, la ex esposa de Sean Penn, está analizando si sigue o no trabajando para House of Cards, ya que habría confesado que ahora le gusta más ver actuar que a ella hacerlo.

La otra polémica

Pero Robin Wright no solo hizo noticia por esto, ya que en un tono de crítica y sarcasmo, dijo durante el Festival de Cannes, “Trump nos ha robado todas nuestras ideas”, considerando el oscuro drama político que hay “House of Cards”, en el que la frialdad, manipulación y secretos son los protagonistas.

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