En Orgullo Nacional, Mariana Derderian conoció a Elba Muñoz, quien ha dedicado gran parte de su vida a proteger y rescatar primates víctimas del maltrato en circos, tráfico ilegal, laboratorios y mascotismo. 

El Refugio de Primates de Peñaflor fue fundado en 1994 y comenzó con Cristóbal, un mono que el marido de Elba trajo a su casa y que la conmovió profundamente por estar tan alejado de su hábitat. "Todo lo hicimos por amor a él", señaló.

La iniciativa ha crecido en estos más de 30 años y actualmente cuenta con cerca de 130 primates, entre capuchinos, araña, ardilla, papiones y otros que, tras vivir en cautiverio y sufrir tratos crueles, no pueden volver a la naturaleza.

Orgullo Nacional / Mega

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Cada mono tiene una dieta personalizada porque si no le gusta un alimento, no lo come aunque tenga hambre. Junto con sus colaboradores, Elba prepara unos 200 kilos de comida al día, en parte comprada y en parte donada por dos supermercados. Además, los recintos están diseñados con varias jaulas conectadas por túneles, de modo que los animales nunca queden encerrados ni siquiera durante la limpieza, y el equipo les da la comida desde afuera para no invadir su privacidad.

La ley en Chile

La tenencia de monos es ilegal desde que Chile ratificó la convención CITES, firmada en 1974. A partir de ese momento, los decomisos se hacen por infracción a la ley de caza. En 1994, en los albores de esta iniciativa, aún se vendían monos en ferias e incluso figuras públicas tenían algunos como mascota.

Video disponible durante 60 días desde la fecha de publicación.

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