El jueves 30 de octubre de 2025 fue el último día que se tuvo rastro de Luz Espinoza en la comuna de Malloa, región de O’Higgins. Desde entonces, su paradero se ha convertido en todo un enigma.
Tras su desaparición, el domingo 2 de noviembre pasado, sus hijos y su sobrina llegaron hasta su casa, donde encontraron una escena difícil de creer: dos copas de vino en la mesa y algunos alimentos.
¿La mesa con copas de vino fue un montaje?
La mujer no solía tomar alcohol, por lo que surgió la posibilidad de un eventual montaje o intervención en el sitio del suceso. Esta hipótesis se acrecentó luego de que el informe de la Policía de Investigaciones (PDI) estableció que no había huellas, pero sí eventualmente rastros genéticos.
En diálogo con Mucho Gusto, Michelle Leal, sobrina de Luz, detalló que si bien su tía no bebía alcohol, sí mantenía portavinos como una forma de adornar su casa. Sin embargo, había otros elementos en la mesa que hicieron sospechar.
"Cuando nosotros entramos a revisar con mi primo, nos dimos cuenta que el corcho de ese vino estaba partido, y los vinos traen como papelitos de seguro, y este jamás apareció", apuntó.
Asimismo, indicó que decidieron prender la luz del teléfono sobre la mesa, percatándose de que había huellas similares a las que podrían dejar guantes de lana.
Este artículo informa un proceso judicial en curso, por lo que los involucrados no deben ser considerados culpables hasta que la justicia lo determine.