Actrices y actores se ven desafiados por una plasticidad emocional que para cualquiera podría ser riesgosa. ¿Cómo separar la vida personal con la del personaje? ¿Cómo no conservar la pena, la furia de un personaje, de modo que no afecte en la vida real?

Paula habla sobre cómo aprendió a manejar sus emociones al interpretar intensos papeles donde la tristeza, el miedo, la furia, depresión, son propios de las problemáticas de una historia y sus componentes.

Entérate de este interesante detalle en la experiencia de Paula Sharim.