En este capítulo de Carmen Gloria: Fuerte y Claro, María se casó a los 20 años con Fernando, ilusionada de formar una familia. Sin embargo, su marido pronto empezó a tratarla violentamente y solo por sus tres hijos (Priscila, Cristian y Tamara) aguantó 11 años de relación.
El punto de quiebre llegó cuando su hermana descubrió los moretones en su espalda y la impulsó a separarse, pero se quedó sin redes de apoyo estatales y económicas para sustentar a sus pequeños. Esto la obligó a dejar temporalmente a los dos niños mayores en un hogar de menores.
Con el tiempo, María logró reunir nuevamente a su familia, rehacer su vida junto a Jorge, con quien lleva 35 años, y sacar adelante a sus hijos pese a la precariedad económica. Y aunque logró sanar y avanzar, María seguía legalmente casada con Fernando porque este nunca quiso divorciarse en condiciones que incluyeran algún tipo de compensación por los años de abandono económico.
El contacto con Fernando
El programa habló con Fernando para zanjar el asunto del divorcioy él se mostró dispuesto a firmar, pero con un pero. "Mi condición es firmar el divorcio correspondiente, pero que sea de mutuo acuerdo, sin pedir nada a cambio".
Fernando no reconoció sus fallos como padre ausente ni estuvo dispuesto a pedir perdón por el daño causado.
Finalmente, María decidió priorizar cerrar el ciclo cuanto antes, renunciando a exigir compensación, con tal de obtener su libertad legal.