El equipo de Fuerte y Claro escuchó a Carolina, una madre que señaló que hace tres años no tiene contacto con su hija y añora volver a reestablecer el lazo que alguna vez las unió.
Catalina es su hija y, tras esfuerzos del programa por conocer su versión de los hechos, la joven emitió un breve comunicado en el que dejó clara su posición al respecto.
"Agradezco que me hayas contactado. No voy a participar en este reportaje ni en ningún otro espacio televisivo relacionado con esta situación. No deseo mantener contacto con mi madre por razones de seguridad y bienestar personal", indicó.
"Actualmente, me encuentro asesorada legalmente y reuniendo antecedentes respecto de estos hechos, por lo que este asunto será tratado por las vías correspondientes. Además, en este momento no dispongo del tiempo necesario para atender esta situación ni para realizar declaraciones públicas. Agradezco que respeten mi decisión y mi privacidad", cerró.
Carmen Gloria Arroyo, tras conocer el testimonio de la joven, le señaló a Carolina que "no existe una forma legal en que usted obligue a su hija a conversar con usted o a dejarla vivir con usted o a salir del departamento o a tomar decisiones de vida, como con quién relacionarse o qué carrera estudiar".