Nancy reclama una casa que adquirió su padre y madre hace 40 años, pero que habrían cedido a uno de sus tíos. Su idea es vender la propiedad y repartir entre todos la herencia que les corresponde.
Sin embargo, la propiedad está ocupada por Víctor, quien lleva décadas en el inmueble y con 80 años no está dispuesto a irse. Es más, cuenta con los comprobantes de todos los dividendos que pagó de principio a fin y puso de su bolsillo todas las reformas en la vivienda.
[exte]"Que vengan de la noche a la mañana a quitarme la casa porque el dueño de esta casa nunca me quiso firmar un papel para que yo me quedara ella... yo he pagado todo. (...) Yo lo busqué para que él me diera la la firma para hacer el poder notarial y nunca me dio la cara", declaró este adulto mayor.
Ahora, con la posible amenaza de que lo expulsen de la casa que contribuyó a pagar, se siente inquieto y reforzó las medidas de seguridad.
"Lo que yo quiero es estar aquí hasta el último día de mi vida. Ya está bueno con el problema de estar pendiente de que vayan a venir a sacarme de la casa. Lo que yo quiero es hacer los papeles; que la casa pase a nombre mío", aseguró.
Desde el estudio, Carmen Gloria Arroyo detectó algunas discrepancias entre la versión de Víctor y la demanda que presentaron Nancy y su familia, en la que difieren los tiempos y formas en que este adulto mayor habría llegado a ocupar la propiedad.