Entremedio de los quitasoles, el bronceador y el protector solar, se instala el comercio ambulante ilegal, con la venta de alimentos y alcohol sin autorización en las playas del litoral central.
Media tonelada, esa fue la cantidad de comida callejera sin permiso que las fiscalizaciones de Carabineros y la municipalidad retiraron de la playa de El Tabo, todo al parecer a cargo de una "mafia" de vendedores ilegales.
Los vendedores ambulantes en el litoral central
Según señalaron a Mucho Gusto expertos en la materia, los ambulantes vienen con camas y petacas a vender a los balnearios, con lo cual, además, se costean sus vacaciones.
Entre el 1 de enero y el 5 de febrero, cerca de media tonelada de alimentos y decenas de litros de bebidas alcohólicas fueron retiradas de circulación. Productos vendidos directamente en la arena, sin patentes ni certificación sanitaria y que, por supuesto, no se recomienda consumir.
Febrero es el mes más complejo. La alta afluencia de visitantes ha hecho que las proyecciones municipales estimen que los decomisos podrían duplicarse o incluso triplicarse.