Una mujer de 54 años está debatiéndose entre la vida y la muerte por un trozo de metal que la impactó en su cuello cuando se trasladaba en su vehículo por la Ruta 5 Sur en Puerto Montt.
Los hechos ocurrieron el pasado viernes cuando Patricia Barrientos viajaba como copiloto de su esposo, Manuel Alvear, en dirección a Puerto Varas, instancia en la que, cerca de las proximidades de la pasarela del sector La Goleta, un trozo de metal atravesó el parabrisas e impactó el cuello de la mujer.
Por lo mismo, Claudio Rojas, corresponsal de Mucho Gusto en Puerto Montt, conversó con su marido para saber más detalles de lo ocurrido.
Mujer se debate entre la vida y la muerte
"La situación actual de mi señora es que está grave, gravísima, y los pronósticos no son favorables, son todos malos para nosotros. El mejor pronóstico es que va a quedar en silla de ruedas y yo a mi señora no la tenía en silla de ruedas cuando iba para el casino; somos unas personas sanas y mi señora está sufriendo, porque se comunica conmigo y sufre", dijo Manuel, detallando que su esposa podría quedar parapléjica.
Enseguida, el hombre comentó que considera que la justicia ha actuado muy lento porque ya han pasado casi ocho días desde el suceso, pero recién hace unos tres días lo contactaron para saber qué había ocurrido.
"La verdad es que yo vi que venía como de arriba el fierro, pero yo no lo vi de frente; estaba entre oscuro y claro, pero yo creo que venía de arriba y le pegó a mi señora", comentó, y agregó que la concesionaria no se ha comunicado adecuadamente con él.
"Yo necesito que haya más presión en esto para que se encuentre, si es que hay culpables, y que no vuelva a suceder porque a lo mejor había pasado hartas veces que chocó (algún objeto) en un pick up del vehículo y, como no pasó nada a nadie, se fueron no más. Pero aquí tienen colgando de un hilo a mi señora, que se me muere, se me va", expresó.
Asimismo, Manuel pidió una oración por su mujer a todos los que creen en Dios. "Yo estoy conteniendo todas mis emociones porque desde el día 1 no he podido llorar por esta situación; no sé, me tiene complicado lo que le pasó a mi señora. Nos cambió la vida de un suspiro porque mi señora era ágil, plantaba sus papas, sus ajos, sus pollos, iba a gimnasia, la iba a dejar, la iba a buscar, ella me iba a dejar a la pega y me iba a buscar", expresó.