Mucho Gusto se trasladó hasta la ciudad de Chillán para conocer la historia de Erika, una mujer que tenía la esperanza del sueño de la casa propia para irse a vivir con su hijo. Sin embargo, todo se ha transformado en una verdadera pesadilla.
En agosto de 2021, Erika estaba lista para recibir su nueva casa, ubicada en la Villa Huertos de Chillán, acompañada de José, su pareja de ese entonces, llegaron para recibirla. Sin embargo, aseguran que no firmaron el acta de entrega, porque encontraron una ventana forzada y otros desperfectos en la vivienda.
La inmobiliaria Galilea, que les vendió la propiedad, se comprometió a solucionar las fallas en 2 semanas. Sin embargo, durante esos días de espera, cuando fueron a mirar los avances, se percataron de que la vivienda había sido tomada por terceras personas.
Erika entró en una guerra judicial con la inmobiliaria Galilea. El primer juicio lo ganó en 2024, recibiendo $9 millones por daños y perjuicios. Posteriormente, luego de rechazar la apelación de la empresa, la Corte Suprema ratificó la sentencia de entregar la casa y el inmediato desalojo de los ocupantes, medida que 2 años después no se ha cumplido.
Actualmente, la mujer vive en el segundo piso de la casa de José, que, pese a que hoy ya no están juntos, sigue a su lado para que ella y su hijo logren recuperar la casa. Además, mes a mes debe pagar un dividendo cercano a $280 mil, mientras personas residen en su interior.