Ignacia (Cota Castelblanco) está repitiendo la trágica historia de Bernardita (Catalina Guerra) en El Jardín de Olivia. De ser una mujer vital y llena de sueños, ahora se encuentra sumida en la tristeza y recurriendo a las pastillas para poder sobrellevar el día a día.
¿Cuáles son los factores que la tienen convertida en un espejo de su madre? Estas son cuatro situaciones que las dos comparten en la teleserie de Mega.
1. Un triste matrimonio
Las dos se casaron con hombres que no aman. Bernardita en un principio sí quería a Luis Emilio (Alejandro Trejo), pero con los años aprendió a conocer su lado oscuro y el cariño se transformó en desprecio.
Ignacia, por su lado, tuvo que asumir su matrimonio con Joaquín (Francisco Dañobeitia) como una obligación. Se comprometió para impedir la quiebra del Grupo Walker, ignorando que su padre y su marido confabularon para empujarla a dar el sí.
2. Lejanía del verdadero amor
Igualmente, madre e hija se enamoraron profundamente y por culpa de Luis Emilio, ninguna ha podido vivir plenamente ese amor.
Santiago Valdés (Paulo Brunetti) perdió su trabajo y reputación a causa de Walker, mientras que Karina (Jacinta Rodríguez) fue obligada a viajar a otro país porque, de lo contrario, su primo Samuel (Simón Beltrán) sufriría las consecuencias.
3. El collar y el pastillero
Bernardita tenía muchas pertenencias que quedaron en manos de sus hijos tras su abrupta muerte. Uno de ellos era un collar que representaba a Bastián (Alonso Quintero), Clemente (Pipo Gormaz) y Nacha y que esta última reclamó para recordar a su madre.
Otro de los objetos que Berni siempre llevaba consigo era un pastillero con sus medicamentos para dormir por culpa del estrés e insomnio que sufría al lado de su marido. Ahora que Ignacia vive un calvario similar, comenzó a transitar el mismo camino.
4. Un nuevo apellido
Ignacia se cansará de las presiones que ejerce su padre y por esta razón es que en el capítulo 229 de la teleserie, anunciará que cambiará su apellido para ser Ignacia Vial, haciendo honor a su madre y borrándolo a él de su vida.