El primer encuentro fue muy agradable para la abogada, quien aseguró que "me regalaste un cuadro precioso, lo compraste en una galería tremendamente síutica. (...) Gracias, me encantó de verdad".
"Mírame, me muero ganas de darte un beso hace mucho rato, pero después de que te dé el beso, ya no vamos a hablar ni del Coke ni de Max, ni de mí ni de ti", dijo ella con coquetería.
Acto seguido, se acercó a su colega y lo besó con intensidad.