El denominado barrio turco de Estación Central está sumido bajo el control de la delincuencia, rucos e individuos que deambulan por esta zona compartiendo entre basura y estupefacientes.
Sus tradicionales negocios de fardos de ropa son muy cotizados, no solo por clientes que viajan incluso de regiones, sino también por los amigos de lo ajeno. Por lo mismo, locatarios deben cerrar temprano, pues saben que al esconderse el sol entran en un horario, expuestos a ser víctimas de robos.
Delincuencia se toma barrio turco
"Nosotros aquí cerramos a las 5, después se pone muy peligroso", indicó a Mucho Gusto Flor, una locataria del sector que, junto a sus colegas, ha tomado precauciones ante el aumento de la delincuencia.
Los empresarios del sector no son los únicos afectados por robos, sino que también clientes y personas que transitan por la Alameda aparecen corriendo desesperados por afuera de los negocios.
Desde la Municipalidad de Estación Central instalaron cámaras de seguridad y alarmas comunitarias, junto con aumentar el patrullaje de funcionarios. Sin embargo, la situación permanece igual.