En los últimos días, un video que mostraba aguas teñidas de rojo en el estero Quichiuto, en Tomé, Región del Biobío, generó preocupación entre los habitantes de la zona ante una eventual contaminación del lugar.
El registro, grabado por un residente del sector, se difundió rápidamente y despertó dudas sobre el origen del fenómeno y sus posibles efectos en el medioambiente.
¿Qué pasó con el estero Quichiuto?
Frente a esta situación, el Centro EULA de la Universidad de Concepción recolectó muestras de agua para realizar análisis científicos, determinar el origen de la coloración y evaluar su posible toxicidad.
En conversación con Mucho Gusto, Roberto Urrutia, investigador y académico de la Facultad de Ciencias Ambientales, explicó que los primeros resultados no detectaron toxicidad aguda, pero sí efectos tóxicos en pruebas de exposición prolongada.
"No se encontró toxicidad aguda, que es la que provoca la muerte en el corto plazo, pero sí encontramos una toxicidad crónica en los ensayos realizados con la microalga, que en bajas concentraciones produce efecto tóxico sobre el crecimiento de la microalga", señaló.
Sin embargo, el investigador advirtió que todavía se necesitan nuevos análisis para establecer si los efectos detectados están directamente relacionados con el episodio de coloración roja o si responden a características naturales del estero.