Aurora (Loreto Valenzuela) es una jefa estricta en el restaurante y la voz de la autoridad frente a su familia, nadie hace nada sin tener su aprobación. Sin embargo, tiene un punto débil: Roberto (Patricio Achurra).
Ella le debe tanto a su marido que se ha dedicado por años a hacerlo feliz y ocultarle aquellas cosas oscuras que podrían haber derrumbado su mundo ideal, como la homosexualidad de Antonio (Carlos Díaz), sus problemas con el juego y su interferencia en el matrimonio de Emilia (Octavia Bernasconi).
Sin embargo, Roberto escuchó que la casa podría cambiar de manos. No sabe que la propiedad fue apostada y perdida por su esposa porque ella tuvo que inventarle una historia: supuestamente, Javier (Simón Pesutic) quiere comprarla.
Roberto es contrario a deshacerse de su hogar porque tiene un valor sentimental importante. "¿A ti se te olvida lo que esta casa significa para mí? Yo me saqué la cresta trabajando para recuperar esta casa cuando tu padre se la jugó. Pasé días, años, años trabajando de sol a sol, me perdí momentos importantes de mi vida contigo. (...) De esta casa a mí solo me sacan muerto".
Aurora se quedó sola en el dormitorio cuando Emilia apareció. Su nieta había escuchado todo, comprendiendo la encrucijada de su abuela.
"¿Me entiendes ahora? ¿Entiendes por qué? Yo no me merezco a alguien tan bueno como Roberto. Él nunca va a poder saber porque si sabe lo de mi juego, no me lo va a perdonar nunca", se lamentó.
Y Emilia se convirtió en una cómplice de Aurora, prometiéndole que ella no revelará el secreto: "No va a saber nunca".