Antonia Cancino, de "El club de la migraña", visibiliza la migraña crónica como discapacidad invisible
Antonia Cancino, creadora de El club de la migraña, vive con una condición invisible: la "migraña crónica", una discapacidad que afecta su calidad de vida y que con frecuencia es minimizada o invisibilizada. Su historia es la protagonista del sexto capítulo de "De la inclusión a la acción", espacio conducido por la psicóloga María Paz Blanco y presentado por Skechers, que busca generar reflexión y conversación en torno a la inclusión en todos los ámbitos de la vida.
La migraña es mucho más que un simple dolor de cabeza. Desde 2019, la Organización Mundial de la Salud (OMS) la clasifica como una enfermedad neurológica, cuyos síntomas pueden incluir dolor pulsátil, náuseas, hipersensibilidad a la luz y al sonido, además de dificultades cognitivas. Estas manifestaciones pueden limitar significativamente el desarrollo personal, laboral y social de quienes la padecen.
Se estima que el 12% de la población mundial vive con esta condición, con crisis que varían en intensidad y frecuencia. La OMS la considera una de las diez enfermedades más discapacitantes del mundo, y cerca del 70% de las personas con migraña afirma sentirse estigmatizada por su entorno.
"Muchas veces te dicen 'es sólo un dolor de cabeza', pero no lo es. Puede que un día te despiertes bien y, durante la jornada, se desencadene una crisis que te deje sin poder levantarte de la cama ni continuar tus actividades. Es impredecible (...) Es muy fácil caer en el prejuicio de 'quizás estás exagerando' o 'si yo puedo hacer esto con dolor de cabeza, ¿por qué tú no?'. Entonces, por lejos, lo más difícil es el prejuicio de la gente, por sobre el dolor", explicó Antonia.
El tratamiento preventivo puede reducir la frecuencia e intensidad de los episodios, aunque no siempre logra mantener la enfermedad bajo control.
"Hay días en que terminas en urgencias, o simplemente en tu casa, a oscuras, sin poder hacer nada. Muchas veces cancelamos planes o nos aislamos. Es un dolor que la mayoría se guarda en silencio", contó Antonia, quien continúa su lucha por reconocer una discapacidad que no siempre se ve, pero que necesita la misma empatía y comprensión.
