Han sido varias las historias de superación y éxito de pérdida de peso en el programa Kilos Mortales. Los televidentes se han interesado en cómo los participantes han conseguido bajar de peso gracias a la constancia y perseverancia.

El caso de Sean Milliken fue una de las grandes decepciones, luego que el jóven de 26 años que se sometiera a la cirugía de banda gástrica, no logró enfocarse en la meta de cuidar su salud. Después de perder 205 kilos desde la intervención quirúrgica, hoy el joven sigue acostado en su cama con grandes posibilidades de morir por culpa de la obesisdad.

La madre de Sean, Renee Milliken estaba acostumbraba a darle todos los bocadillos que le pidiera su hijo e insistió en que él permaneciera en cama, incluso después de perder peso, teniendo el temor de que se enfermara o sufriera lesiones. 

Lamentablemente finales de abril de 2017, Renee Milken falleció a los 57 años producto de una enfermedad renal. Considerando que Renee se dedicaba completamente a Sean es difícul saber qué ocurrirá con la vida del jóven.