Han pasado 15 años del trágico 2 de septiembre del 2011, cuando el avión CASA C-212 impactó contra la superficie del mar cerca de la isla Robinson Crusoe, llevando en su interior al querido animador Felipe Camiroaga.
Por lo mismo, este 2 de septiembre del 2026, a 15 años de su muerte, su padre Jorge Camiroaga Puch, de 89 años, recordó a su hijo y habló con mucho cariño de su memoria.
"Cuando alguien me habla del Halcón de Chicureo, de Washington o de alguna cosa que hizo en televisión, muchas veces sonrío porque yo estoy viendo otra película. Estoy viendo al niño que tuve delante mío muchos años antes de que existiera todo eso", partió diciendo Jorge a La Tercera.
Padre de Felipe Camiroaga recuerda a su hijo
En esa línea, agregó que "yo conocía una parte de él que Chile no conocía y Chile conoció otra que después también tuve que aprender a mirar. Hoy puedo decir que mi hijo dejó una marca muy profunda en la memoria afectiva de este país".
"Son quince años, pero hay heridas que no sanan. Uno aprende a vivir con ellas. Yo tengo más hijos, a quienes quiero profundamente, pero la partida de Felipe fue un antes y un después en mi vida", comentó en alusión al accidente donde también fallecieron Roberto Bruce y Felipe Cubillos.
Asimismo, consultado por lo que cree que haría su hijo en la actualidad, afirmó que "me resulta imposible imaginar exactamente qué estaría haciendo ahora. Felipe era inquieto y podía cambiar de rumbo. Quizás seguiría en televisión, quizás habría dejado todo y estaría dedicado a sus animales. Conociéndolo, incluso podría haber sorprendido a todos haciendo algo completamente distinto".
De igual forma, aseguró que desde su punto de vista, Felipe era una persona que "observaba mucho, escuchaba y después sacaba sus propias conclusiones. Si estuviera vivo, seguramente tendría cosas que decir sobre el Chile de hoy. Si habría participado directamente en política, no lo sé. Lo que sí sé es que difícilmente habría permanecido indiferente".
"Quince años después todavía provoca una sonrisa, una historia, una emoción en alguien que se acerca a hablarme. Entonces pienso que, de alguna manera, una vida también continúa en las huellas que fue dejando en otras personas", declaró.